estilo renovado 
gracias
objetosdeprimentes:

Victoria llamó a este aporte “funcionarios municipales y el terror a que te afanen la lapicera de ocho pesos" y me pareció de lo más acertado. El funcionario público tiene pavor a que le roben útiles básicamente por dos motivos, número uno: él mismo lo haría y número dos: ya le ha sucedido. 
En su afán de no perder sus valiosos útiles en manos de malvivientes, el empleado público suele idear dispositivos anti-robo que jamás resultan efectivos e indefectiblemente resultan deprimentes.
En este caso ataron con una piola muy triste la lapicera a la tan deprimente tabla. 

Gracias, Victoria.